De vándalos a terroristas

“Una manifestación debe ser pacífica”

Jóvenes encapuchados destruyendo articulados de TransMilenio, edificios y residencias pintados con mensajes alusivos a la manifestación. La destrucción de la propiedad privada. La destrucción de las estaciones de transmilenio. Destrucción y saqueo de los comercios y cajeros automáticos. El infame apedreamiento de la fuerza pública que debe soportar estoicamente la lluvia de guijarros y piedras, sin ninguna respuesta.

 

Todo ese vandalismo de antaño, ahora desemboca en armas artesanales tipo cilindro bomba para atacar a la fuerza pública y cuya producción son las enseñanzas de los grupos subversivos de la extrema izquierda, todo con el beneplácito del partido de las FARC, los Decentes, Polo Democrático, Alianza Verde y demás grupúsculos comunistas.

 

El avance en su capacidad de aterrorizar debe ser el orgullo de estos partidos políticos y su jefe, Gustavo Petro, quienes nunca se manifiestan al respecto y de llegar a ostentar el poder, los utilizarán como los colectivos chavistas para someter a la población inconforme.

Regresar