Alquilar un auto en 30 segundos desde el celular y devolverlo cuando el cliente quiere: cómo funciona la primera empresa local de car sharing

Rodrigo y Gerónimo Pérez Terra, fundadores de la plataforma local

Se hace todo desde el smartphone. El cliente elige el auto, el GPS le avisa por dónde pasar a retirar el más cercano, lo abre desde una app –sin papeleos, ni colas molestas, ni hablar con nadie– y lo devuelve dónde quiere y cuándo quiere. Parece una suerte de panacea millennial, pero ese es el modelo 4.0 de alquiler de vehículos –car sharing, o auto compartido, en rigor– que tiene MyKeego, la primera startup local que se subió a esta tendencia global que también enamora a las grandes automotrices y que moverá 4.700 millones de euros con 35 millones de usuarios en 2021, según BCG.

“Las nuevas generaciones vienen con otra cabeza. No quieren comprarse un auto de USD 50.000 que les genera un gasto mensual de $20.000 y quizás usan dos veces por semana. Prefieren gastarse ese dinero en viajes”, asegura Rodrigo Pérez Terra (28), quien con su hermano Gerónimo (24) lanzó MyKeego el año pasado.

La aplicación tiene 1.500 clientes regulares, más de 30 autos y este año esperan facturar 8 millones de pesos.

La gente va a alquilar un auto a la defensiva, como que ya sabe que les van a ocultar cosas. Miramos, no había nadie que estuviera con un modelo similar al car sharing y no lo dudamos. Esto es el futuro

Ambos emprendedores vienen de una familia de vendedores de autos y comenzaron con un negocio de alquiler tradicional. “Estábamos en Nordelta y cada vez que venía alguien había que llenar seis hojas y hacer duplicados, fotocopias del documento y autorizaciones de la tarjeta. Para alguien que alquilaba un auto por un día, y quizás en esa semana volvía otra vez, había que hacer el mismo trámite. Es un modelo obsoleto y poco práctico: la gente va a alquilar un auto a la defensiva, como que ya sabe que les van a ocultar cosas. Miramos, no había nadie que estuviera con un modelo similar al car sharing y no lo dudamos. Esto es el futuro”, detalla Pérez Terra. Se trata de un negocio en el que a nivel global se destaca Car2Go, de Daimler y ahora BMW.

Estuvieron un año y medio desarrollando la tecnología y comenzaron con 5 autos, siempre con capital propio. “No teníamos ni financiamiento ni una gran marca detrás. Hicimos todo a pulmón, con una inversión propia inicial de USD 30.000”, asegura.

EL auto se abre desde la app y las llaves están guardadas en la guantera
EL auto se abre desde la app y las llaves están guardadas en la guantera

– ¿Cuál es la principal diferencia entre el car sharing y el alquiler tradicional?

– El uso no es muy distinto, pero nosotros apuntamos al mercado local, no a los turistas. La idea es que se pueda acceder a un auto completamente a través del teléfono y que se lo recoja de las 25 cocheras que están abiertas las 24 horas, todos los días. El modelo es muy flexible: se paga por día, hora o minutos. El cliente sabe siempre qué auto se va a llevar y cuánta nafta tiene. No hay que relacionarse con nadie: se avisa en qué cochera está, se abre el auto desde la app y las llaves están en la guantera. La reserva es en el momento, con hasta 15 minutos de anticipación, para asegurar que el auto esté y para que sea todo más dinámico. Apuntamos a un uso instantáneo. Se usa el auto todo lo que el cliente quiere y cuando termina lo deja en alguna de nuestras  cocheras en Capital, Aeroparque o Zona Norte, a cualquier hora. En ese momento se factura y se cobra. Es flexible y transparente.

– ¿Cuánto se paga?

– La idea es saber siempre cuánto se va a terminar pagando antes de subir al auto. Por eso no incluimos la nafta en el precio. Lo ideal es que lo devuelvan con el mismo combustible. Si es menos, se cobra la diferencia a precio del día y si es más se acredita a la cuenta para el próximo alquiler. No hacemos negocios con la nafta.

Las nuevas generaciones vienen con otra cabeza. No quieren comprarse un auto de USD 50.000 que les genera un gasto mensual de $20.000 y quizás usan dos veces por semana

– ¿Cuánto autos tienen?

– Ahora, 32. Hay varios modelos: Renault Sandero, Ford K y Toyota Etios, este último con versiones automáticas y manuales y con baúl. Tenemos estacionamientos en Palermo Soho y Hollywood, Colegiales, Las Cañitas, Belgrano, San Isidro y Nordelta, y el mes que viene abrimos en Recoleta y Núñez. Además, estamos lanzando un nuevo servicio que se llama MyKeego Max. Es lo mismo, pero con utilitarios Kangoo Furgón. Comenzamos con cuatro vehículos en dos estaciones. En este caso sí hay reservas –cuando hacés una mudanza lo planificás– y lo llevás y lo devolvés en la misma estación. El proceso es el mismo, todo desde el celular.

Por ahora, la opción de dejar los vehículos en la calle en lugar de en estacionamientos está descartada
Por ahora, la opción de dejar los vehículos en la calle en lugar de en estacionamientos está descartada

– ¿Cuáles son los precios del servicio?

– El nuevo Max, $1.800 por día. Para autos, la opción más barata es de 1.350 pesos el día. Eso incluye IVA, seguros y kilómetros libres. La hora es igual a precio del día dividido cinco; y el minuto es la hora dividido 37. O sea, pagás los primeros 37 minutos a precio minuto, luego hasta el 60 no se cobra nada y arranca de nuevo. Es bien fraccionado. A partir de la quinta hora ya corre como día completo. Lo podés usar un día y tres horas y se paga eso, algo que no ocurre con los alquileres tradicionales.

– ¿Cómo fue el primer año de operaciones?

– El arranque fue difícil porque hicimos la publicidad que pudimos. Este año viene a full y está bueno que entraron competidores y se habla del tema. Ahora está Toyota, pero es más un modelo tradicional con estaciones en sus concesionarias y desembarcaron los chilenos de Awto. Se habla del tema y está bueno. Tenemos 1.500 usuarios activos, que son los que se bajaron la app, se registraron y están autorizados a alquilar. Desde junio se hicieron 1.300 viajes y tenemos una tasa de segundo uso de 65%, que es altísima.

En general, los choques suelen venir cuando la gente se acostumbra a su auto, se sienten más seguros y se relajan. Con vehículos nuevos y que se usan por períodos cortos hay más concentración y los choques son menores

– ¿Cómo crece el modelo a nivel global?

– En el mundo la tendencia tiene un gran crecimiento. El car sharing no es para usar todos los días porque te termina saliendo más caro que tener un vehículo, pero es una muy buena opción para viajes eventuales. Y es sustentable, además. No porque los autos no contaminen, para eso tendrían que tener autos eléctricos, cosa que por ahora no va a pasar, sino porque lo usás cuando de verdad lo necesitás. Car2go, que es de Daimler y ahora está asociado con BMW, es la empresa más grande del rubro. Usan un modelo free-floating, con autos en la calle. Apuntan a viajes cortos, entre puntos fijos, y para eso se necesitan mucho volumen de autos y clientes. Ahí sí compiten con Uber, Cabify, taxis y hasta con ir caminando. Otro modelo es el one-way, como el nuestro, donde la oferta está más atomizada: no son automotrices gigantes las que lo controlan sino startups. Es un modelo más parecido al tradicional, pero muy aggiornado y con tecnología. Y está la categoría round trip, con reserva y devolución siempre en la misma estación, como lo que hacemos con los utilitarios.

Público millennial

Pérez Terra asegura que sus clientes promedio tienen entre 20 y 35 años y, en general, el 70% son hombres, aunque asegura que crece el público femenino. El uso estándar va de un día a un día y medio; el 65% alquila más de cinco horas y un 30% entre una y cinco horas. La empresa tiene siete empleados, de los cuales dos están todo el tiempo recorriendo los estacionamientos y haciendo mantenimiento y limpieza de los autos. “Igual, la gente es muy cuidadosa, mucho más que en el modelo de alquiler tradicional. Saben que es un esquema compartido y lo respetan”, asegura el emprendedor.

El objetivo inmediato de MyKeego es desarrollar el negocio en CABA y desembarcar en el interior y en países vecinos: el año que viene lo hará en Uruguay.

El modelo es muy flexible: se paga por día, hora o minutos. El cliente sabe siempre qué auto se va a llevar y cuánta nafta tiene. No hay que relacionarse con nadie: se avisa en qué cochera está, se abre el auto desde la app y las llaves están en la guantera

– ¿Tiene muchos choques?

– No, para nada. Por suerte. En general, los daños suelen venir cuando la gente se acostumbra a su auto, se sienten más seguros y se relajan. Con vehículos nuevos y que se usan por períodos cortos hay más concentración y los choques son menores.

– ¿No se puede dejar los autos en la calle en lugar de usar estacionamientos?

– No. Por ahora y por más que queramos, acá en la calle no se pueden dejar los autos.

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