Engaño en subasta: compró una casa por Internet y se llevó la sorpresa de su vida

Las autoridades informaron al comprador que “no hay nada que pueda hacer” para denunciar lo ocurrido (Foto: Google Maps)

Pensó que había conseguido la ganga de su vida en una subasta online: una pequeña villa en el noroeste de Spring Lake, en Florida, por sólo USD 9.100. Pero en realidad, había comprado uno de los trozos de césped probablemente más caros del mundo.

Durante la subasta por Internet del condado de Broward, Kerville Holness no adquirió la villa Tamarac valorada en USD 177.000, como él creía, sino una porción de hierba de 30 centímetros de ancho por 30 metros de largo que separaba dos inmuebles particulares.

“Es decepcionante. No había una demarcación para mostrar que era sólo una línea que iba hacia el dúplex, a pesar de que ellos tienen herramientas para mostrar eso”, contó Holness al diario local de Florida The Sun-Sentinel.

El comprador explicó que las imágenes de la propiedad conducían directamente a la subasta, como si se tratara del artículo que estaba en venta. Sin embargo, en el sitio web de los tasadores, y en la página online del condado aclaraban que la propiedad no tenía valor y que sólo ocupaba un pie de ancho (30 centímetros).

 

Esta fue la porción de césped que Holness se adjudicó en la subasta (Foto: Google Maps)
Esta fue la porción de césped que Holness se adjudicó en la subasta (Foto: Google Maps)

A pesar de la publicidad engañosa, las autoridades explicaron a Holness que no hay nada que pueda hacer para reclamar el dinero, y que debería haber leído más detenidamente la información antes de lanzarse a realizar la compra.

“Si fuera vengativo, podría cortar justo a través del muro del garaje y la casa para lograr mi espacio al aire libre, ¿pero qué iba a ganar yo con eso?” añadió el comprador.

“Podría ir a la corte y denunciar algún error en el procedimiento de venta. Pero generalmente hablando, compró lo que se suponía que tenía que haber comprado”, dijo el abogado especialista en bienes raíces Gary Singer.

El miércoles el condado publicó una advertencia en la subasta para instar a los inversores a “hacer una investigación”, antes de pujar por cualquier propiedad.

Se desconoce por qué motivo esa porción de césped no se anexó a alguno de los dos inmuebles -que también se vendieron en la subasta-, pero ambos pertenecían al promotor GHO Tamarac II. La compradora de uno de los inmuebles, Tina DeFeo, explicó al medio que había adquirido la vivienda en abril, y que cuando supo lo que le había ocurrido a Holness no lo podía creer.

“No tiene sentido. No sé cómo compras un trozo de hierba así”, apuntó.