Cómo un lote de carne mechada ha creado uno de los peores brotes de listeria de los últimos años: algo más que un caso aislado

27 enfermos ingresados en el Virgen del Rocío; ocho en el Hospital Nisa, cinco en la Macarena y otros cinco en el Virgen de Valme; por último, uno en el San Juan de Dios. En total, hay 46 personas ingresadas en los hospitales del área metropolitana de Sevilla por un brote de listeriosis que ha afectado a casi un centenar de personas en seis de las ocho provincias de Andalucía y amenaza con alcanzar el resto del país.

En las últimas 24 horas, el número de ingresos casi se ha duplicado. Además, el estado de cuatro de ellos es grave o muy grave y están siendo atendidos en varias Unidades de Cuidados Intensivos de la capital andaluza. Es posible que, en los próximos días, se identifiquen más casos de la enfermedad.

Tanto es así que la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía decretó este jueves la alerta sanitaria sobre “La Mechá”, el producto de carne mechada que causó el brote en cuestión. Sin embargo, sigue sorprendiendo que un simple producto cárnico pueda causar un problema de estas dimensiones en 2019. Esto es lo que hay que saber sobre la listeria.


La listeriosis: Qué es, cómo se contagia y hasta qué punto debemos preocuparnos

Carne mechada contaminada Carne mechada contaminada

La listeriosis es una infección causada por la listeria monocytogenes. Se trata de una enfermedad ‘oportunista’ que se ceba especialmente con mujeres embarazadas, recién nacidos, ancianos y, en general, personas con el sistema inmune comprometido que han comido alimentos contaminados. Por eso, aunque generalmente se considera una “enfermedad leve” (una “gastroenteritis”) en estos grupos de personas puede causar afecciones bastante graves (septicemia o meningitis) y tiene tasas de mortalidad que se sitúan entre el 20 y el 30%.

El problema habitual es que las personas con listeriosis invasiva suelen presentar síntomas entre una y cuatro semanas después de haber comido alimentos contaminados (se han registrado casos en los que los síntomas empiezan a aparecer hasta 70 días después). Eso hace que a menudo, sea complicado identificar el alimento contaminado.

En este caso, “aunque la investigación sobre listeria estaba en curso con anterioridad, no fue hasta el día 14 de agosto cuando [la Consejería de] Salud y Familias tuvo las evidencias sólidas que permitieron asociar sin duda la causa de los brotes a la carne mechada de la empresa en cuestión”. Ya se han iniciado todos los trámites para sacar el producto del mercado y detectar posibles infectados que aún no estuvieran bajo tratamiento.

No es un caso aislado, es una tendencia

listeria Casos de hospitalización por listeria en los últimos 25 años (Herrador, ‎2019)

Curiosamente, hace unas semanas se publicó un estudio sobre la situación epidemiológica de la enfermedad alertaba sobre el incremento de hospitalizaciones. Entre 1997 y 2015, se produjeron 5.696 hospitalizaciones relacionadas con la listeriosis en España. Un número bastante abultado si tenemos en cuenta que solo unos pocos casos graves requieren hospitalización (y que nos da una referencia de la importancia del brote actual).

Pero quizás lo más problemático no es eso, sino el hecho de que los números no han dejado de crecer en esos casi 20 años. En los años 90, los brotes de listeria estaban relacionados con embutidos, salchichas y otro tipo de productos similares. Hoy por hoy, los brotes se vinculan a productos lácteos, frutas, verduras y, quizás relacionado con la tendencia alcista, comidas precocinadas.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) tiene claro que es una enfermedad emergente en Europa y está infradiagnosticada. El mayor problema de estas infecciones es que no basta con mantener refrigerados los productos: en alimentos ligeramente contaminados, la listeria monocytogenes pueden seguir multiplicándose dentro del frigorífico. En alimentos que no se necesitan cocinar, esto es problemático y solo se puede solucionar siendo especialmente escrupulosos en los procesos de producción y en la higiene alimentaria.

En este sentido, Zaida Herrador y su equipo (2019) llegaban a la conclusión de que, pese a los avances, el crecimiento de la enfermedad señala que “es necesario mejorar la vigilancia de esta enfermedad en animales y humanos” a la vez que seguíamos mejorando su control y “la prevención de los casos” (con consejos a embarazadas y personas inmunodeprimidas). Es una tarea que desgraciadamente la actualidad ha puesto encima de la mesa.

También te recomendamos


Lo que sabemos sobre la bacteria come-carne que vivía en playas tropicales: cuando los monstruos de siempre se hacen globales


El oscuro secreto del fuego de una chimenea es que todo lo que tiene de hogareño, lo tiene de malo para la salud


La carne que consumimos es segura diga lo que diga la cuenta de Twitter de la ONU. Y no, no tiene antibióticos


La noticia

Cómo un lote de carne mechada ha creado uno de los peores brotes de listeria de los últimos años: algo más que un caso aislado

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Javier Jiménez

.