El adiós al “presidente de todos”

Cuando Jacques Chirac logró por fin ganar las elecciones que lo llevarían a ocupar el Elíseo durante los siguientes 12 años, el 7 de mayo de 1995, hizo una promesa solemne: “Seré el presidente de todos los franceses”. Los analistas siguen discutiendo el legado tangible del quinto presidente de la V República Francesa, lleno de luces, pero también de sombras que incluyen ser el único jefe de Estado galo hasta la fecha condenado por la justicia, por malversación de dinero público y abuso de confianza. Todo eso sin embargo no importaba a los miles de ciudadanos que este domingo desafiaron el desapacible tiempo parisino, con lluvias intermitentes y fuertes ráfagas de viento, para rendir un último homenaje a un mandatario que supo, como pocos, conectar con “el pueblo”.

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