María Eugenia Vidal y Axel Kicillof se enfrentan en la batalla electoral más importante del país

Cinco fuerzas políticas competirán este domingo por la gobernación de la provincia de Buenos Aires: Frente de Todos, Juntos por el Cambio, Consenso Federal, Frente de Izquierda y Frente Nos. La disputa por el Ejecutivo provincial se librará entre las dos primeras pues, teniendo en cuenta el resultado de las PASO, el resto de los contendientes poseen escasísimas posibilidades de alzarse con un triunfo. Se elegirán gobernador y vice, diputados nacionales (35), legisladores provinciales (23 senadores y 43 diputados), intendentes (135), y la mitad de los concejales y consejeros escolares. Las dos fuerzas más competitivas se corresponden con los frentes que disputarán la presidencia en las elecciones nacionales. En la provincia de Buenos Aires, no hay balotaje para la categoría de gobernador por lo cual el candidato/a que obtenga mayor cantidad de votos resultará electo/a.

Según los números arrojados por las PASO, en los que el Frente de Todos obtuvo una ventaja de 17,9 puntos porcentuales sobre Juntos por el Cambio, se puede observar el alto grado de dificultad que implica para la actual gobernadora, María Eugenia Vidal, que busca su reelección, revertir el resultado que favoreció al candidato opositor Axel Kicillof. Para dar una idea de la magnitud de la diferencia entre ambos candidatos, cabe señalar que, sumada la totalidad de los votos obtenidos en las PASO por Consenso Federal, Frente de Izquierda y Frente Nos (11,41 puntos porcentuales), esta cifra no alcanzaría para que la candidata oficialista supere a su principal adversario.

A la luz de estos resultados, parece claro que la simultaneidad de la elección provincial y la nacional favoreció a la principal oposición, el Frente de Todos. Las cuestiones nacionales desplazaron del debate a los temas provinciales. A pesar del intento del gobierno bonaerense por instalar su agenda (obras públicas, lucha contra el narcotráfico, transparencia en la gestión, etc.), prevaleció la problemática nacional vinculada al aumento de la pobreza, el desempleo y la caída del salario real. Si bien el gobierno provincial no tiene jurisdicción sobre estos temas, el hecho de pertenecer a la misma fuerza política del Presidente lo hace corresponsable para la opinión pública. En otras palabras, la crisis socioeconómica, que impacta fuertemente en el conurbano, afectó en forma muy negativa la imagen del presidente y produjo, por efecto “arrastre”, la caída de la gobernadora que verá muy complicada la posibilidad de su reelección.

Las escasas posibilidades de revertir el resultado electoral de las PASO radican en tres cuestiones: que ocurra un aumento en la participación en la elección general respecto de las primarias, que buena parte de los votantes de las opciones opositoras, con escasos sufragios, se vuelquen a favor del oficialismo y que se produzca un incremento sustancial en el corte de boletas a favor de la gobernadora.

La provincia tiene ocho secciones electorales y los legisladores se eligen por secciones electorales, siendo la 1ª y la 3ª las más importantes al concentrar el 70% de los votantes. De los 46 diputados que se renuevan, casi la mitad pertenece a Cambiemos (21 bancas) once a Unidad Ciudadana, siete al Frente Renovador, cuatro al Frente Amplio Justicialista y tres a unibloques. De las 23 bancadas en disputa en el Senado, el oficialismo pone en juego más de la mitad (13 escaños), Unidad Ciudadana 7, el Frente Renovador 2 y PJ Unidad y Renovación 1. Por lo tanto, el nuevo oficialismo tendría 18 diputados y diez senadores, en caso que se repitan los resultados de las PASO.

El 64% de la población de la provincia vive en los 24 municipios del Gran Buenos Aires (conurbano). El resultado de las PASO fue negativo para Juntos por el Cambio en el conurbano. Solo tres intendentes de Cambiemos se impusieron en las PASO: Vicente López (Jorge Macri), San Isidro (Gustavo Posse) y San Miguel (Jaime Méndez). En los otros cinco municipios gobernados por el oficialismo (Quilmes, Lanús, Tres de Febrero, Morón y Pilar), se impondría el Frente de Todos, ya que al sumar los votos de todas sus listas internas fue la agrupación frente más votada. En el resto de las intendencias del conurbano, donde gobierna el Frente de Todos, el triunfo fue para los oficialismos locales.

Una derrota en Buenos Aires debilitará a María Eugenia Vidal fronteras adentro de la coalición respecto de los otros referentes del frente Juntos por el Cambio, como Horacio Rodríguez Larreta. Sin embargo, es posible que su figura siga siendo muy importante en el diseño de la estrategia futura de Juntos por el Cambio ya que, a pesar de la derrota sufrida en las PASO, sigue siendo la dirigente política con mejor imagen de la Argentina.

La autora es investigadora del OEAR de CIPPEC y de la UNSAM