El gobierno de Chile confirmó que iniciará el proceso para una nueva Constitución a través de un “Congreso Constituyente”

AFP

El gobierno de Chile anunció el domingo en la noche que iniciarán el proceso para una nueva Constitución a través de un “Congreso Constituyente”, con amplia participación ciudadana y un plebiscito que lo ratifique, un giro que responde a una de las principales demandas tras el estallido social.

El ministro del Interior, Gonzalo Blumel, confirmó este anuncio tras una reunión en la casa del presidente Sebastián Piñera con los líderes de Chile Vamos, una coalición política que agrupa a cuatro partidos de centroderecha y derecha, que hasta ahora eran los más reticentes a un cambio profundo de la carta fundamental heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90).

La actual Constitución, vigente desde 1980, ha tenido más de 200 modificaciones en más de 40 artículos, según dijo Piñera en una entrevista el sábado al diario El Mercurio, sin embargo no establece como responsabilidad del Estado ofrecer como un derecho la Educación y la Salud, dos de los pilares que reclaman los millones de chilenos que están en las calles manifestándose desde el pasado 18 de octubre.

“Hemos acordado iniciar el camino para avanzar hacia una nueva Constitución. Entendemos que es un trabajo que lo tenemos que hacer pensando en el país”, dijo Blumel tras la reunión.

El ministro del Interior agregó que consideraban ahora que la mejor fórmula para realizar este cambio es a través de un Congreso Constituyente, que cuente con “una amplia participación de la ciudadanía, y en segundo lugar que pueda tener un plebiscito ratificatorio”.

El gobierno retomó la idea de alcanzar un pacto social en el que sumen todos los sectores sociales y políticos de Chile, para conseguir acuerdos de envergadura en un país que el lunes empieza su cuarta semana de protestas, esencialmente hastiados por un exitoso modelo económico de amplia apertura al mercado, que ha fracturado a la sociedad por a desigualdad en riqueza y acceso a oportunidades.

“Cualquier cambio constitucional, requiere de acuerdos amplios y profundos, y por ello tenemos que convocar a todos los sectores, con humildad, pero también con la capacidad de dialogar”, indicó Blumel sin precisar plazos.

Algunos líderes de la oposición reaccionaron con optimismo. “El Gobierno empieza a tener un sentido de realidad”, detalló el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Felipe Harboe del Partido Por la Democracia (PPD, centro izquierda).