El giro de una cúpula militar cortejada por el presidente

Uno de los factores clave de la caída del presidente de Bolivia, Evo Morales, ha sido el papel pasivo que adoptaron las Fuerzas Armadas, que decidieron “no enfrentarse al pueblo”, primero, y que, después, pidieron la renuncia del mandatario. Este hecho es paradójico, porque los militares han sido sistemáticamente cortejados por Morales y su Gobierno, que les ayudó financieramente, les cedió espacios de la Administración del Estado, como la aeronáutica, aumentó su presupuesto y mantuvo excelentes relaciones con sus comandantes, el último, Williams Kaliman, incluido, quien fue criticado por sus halagos a Morales, que los oficiales consideraban “su presidente favorito”.

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